La Coctelera

Travesía por la felicidad 2/2

José | 6, jul

Hola a todos. Continuando el anterior artículo, hoy os voy a enseñar las fotos que pude tomar en los últimos días de travesía, esta vez más relajados ya, sin el miedo a que nos pillaran las tormentas. Las 7 de la mañana era la hora elegida para comenzar a caminar y esto ayudaba mucho a tener buenas luces para las tomas...

El gran valle de la Cerdanya a nuestros pies se sumergía en la niebla y era obligatorio desviarse un poco del camino hasta un mirador para disfrutar de unas vistas inolvidables...

De camino al refugio de Prat d'Aguiló había que crestear unos kilómetros, pasando de una vertiente a otra y especialmente los últimos kilómetros eran de una belleza grandiosa, pasando por el Norte del macizo del Comabona, el cual tendríamos que "superar" al día siguiente

Tras una "dura" noche por los ronquidos de los compañeros de refugio afrontábamos la subida al "Pas des Gosolans" por las zonas altas de la Sierra del Cadí. Chino chano íbamos superando la ascensión y a pesar del viento y el frío había que darle uso a la cámara para plasmar las magníficas vistas que teníamos...

Las condiciones meteorológicas que encontramos en la parte alta de la sierra unidas a los interminables prados de montaña parecían transportarnos a otro continente o latitud, había que disfrutarlo al máximo...

Durante las siguientes jornadas, nuestros pasos iban por zonas más bajas, cubiertas de bosques frondosos en los que las flores aprovechaban cualquier resquicio de luz para mostrarnos su belleza. Sin duda, estos contrastes fueron algo de lo que más nos impresionó de la "cavalls del vent"

La travesía nos guardaba una sorpresa para el penúltimo día, el paso por el cañón del Empedrats era la guinda al viaje. Nacimientos de agua, cascadas, grandes bloques de piedra y unas vistas preciosas... un lugar muy recomendable

El último día de la travesía era el más "suave". Sólo quedaba echar las últimas miradas al Pedraforca y a todas las montañas por las que habíamos disfrutado como pocas veces, acercándonos al cielo con nuestros pies...

Hasta el próximo artículo. Saludos

Travesía por la felicidad 1/2

José | 27, jun

Hola a todos. Hace unas semanas tuve la suerte de poder realizar una travesía de 6 días por los Pirineos junto a mi acompañante perfecta. Se trata de la "Cavalls del vent", una travesía de 92 km entre 8 refugios del parque natural del Cadí-Moixeró, con más de 5000 km de desnivel acumulado, pasando por cimas a más de 2500 m de altitud y valles a apenas 900m. La diversidad de paisajes de la zona fue algo que no esperábamos, con altas cimas a las que apenas llegaban los prados alpinos, bosques de cuento con el pino negro (Pinus uncinata) como protagonista, hayedo-abetales, hayedos puros, otros bosques caducifolios, canchales, cañones con grandes bloques de piedra... un sinfín de ambientes distintos que disfrutamos lo mejor que pudimos y lo que nuestras piernas cansadas por el esfuerzo nos permitieron.

Hoy os voy a subir algunas imágenes de los 2 primeros días de la ruta, en los que tuvimos que darnos prisa y poner en práctica todos nuestros conocimientos meteorológicos para que no nos pillaran las tormentas que había por la zona y tan peligrosas son, sobre todo en estos ambientes de alta montaña.

El objetivo del primer día, el refugio del Niu del Aliga, a 2540m de altitud, era una meta bien visible a lo largo de los 1500 m de desnivel positivo que íbamos venciendo. Los prados en su mejor momento, los bosques y la vista lejana del mítico Pedraforca ayudaban a sobrellevar el esfuerzo de la subida...

Y nuestro objetivo, cada vez quedaba más cerca...

Pero los cúmulos crecían con mucha rapidez, las tormentas comenzaban a descargar en la lejanía y tocaba apretar el paso. Los rayos cercanos y las primeras gotas no animaban a sacar la cámara, hasta que una vez llegados a la cima y ya bajo techo tocaba disfrutar de las vistas...

Al día siguiente, con las agujetas quemándonos en las piernas tocaba descender 1300 m hasta el "Serrat de les esposes". Otra vez, los cúmulos crecían con rapidez desde bien temprano y el paso tenía que ser ligero, pero ir cresteando nos ofrecía unas vistas inolvidables, en este caso, la Sierra del Cadí por la que ascenderíamos en las siguientes jornadas y el bello macizo del Pedraforca...

Echando la vista atrás, parecía mentira observar desde dónde habíamos salido...

También pasamos por el Moixeró, una modesta montaña cubierta de prados que da nombre a toda esa sierra y que como no, tiene su encanto...

Pero quedaba la bajada más dura, por un bosque en el que era difícil no resbalar, eso sí, la vegetación exuberante, con el rododendro en flor tapizando el suelo ayudaba un poco a pasar mejor aquellas penurias

Aguileñas, prímulas, orquideas y otras muchas flores también querían apuntarse a la fiesta...

Y otra vez, con las tormentas rondándonos, había que darse prisa por llegar al refugio, así que se acababa el tiempo de hacer fotos.

Las siguientes jornadas serían más tranquilas, empapándonos de la naturaleza que envuelve a aquellas sierras y buscando la magia que tienen las montañas que tan felices nos hacen.

Otro día la continuación, saludos.

Puente colgante de Holtzarte

José | 13, ene

Hola a todos. Hoy salimos unos kilómetros de España para visitar una construcción humana impactante en un lugar paradisíaco, el puente colgante de Holtzarte en la localidad francesa de Larrau. Para llegar allí, desde el pueblo navarro de Ochagavía, hay que pasar a Francia por el duro puerto de Larrau y unos 14 km después de pasar la frontera comienza la ruta al sobrecogedor puente. El descenso hacia Larrau está salpicado de paisajes de cuento, aquí una muestra...

Partiendo de una central hidroeléctrica, hay que remontar el río unos 3 km hasta llegar al puente, y hay que ir "dándole calor" a las cámaras ya que el entorno así lo requiere...

A mitad de camino hay que salvar un fuerte desnivel, pero es el precio a pagar por disfrutar de las magníficas vistas que Holtzarte nos ofrece. Al llegar al puente colgante, las vistas eran magníficas y no paraba de preguntarme cómo pudieron construir tal infraestructura en 1920 salvando 200 metros de altura...

Es un lugar no apto para gente con vértigo y menos en condiciones de fuerte viento como era el caso.

Ya de vuelta, había que hacer una última parada para disfrutar del bosque navarro, una auténtica pasada, habrá que volver pronto...
Saludos

En lo más profundo de Irati

José | 30, nov

Hola a todos. Hoy os traigo una nueva tanda de fotografías de mi último viaje por tierras pirenaicas. La Selva de Irati era el objetivo principal del viaje y a pesar de que el otoño no estaba en su plenitud, pudimos disfrutar de la magia y la tranquilidad por lo más profundo del mayor bosque de España. En otra ocasión ya os enseñé la parte más visitada de Irati y en esta ocasión, la ruta nos llevó a bordear la Reserva integral de Lizardoia, un bosque intacto al que no se puede acceder para que nada altere un paraiso que debemos conservar.

La mañana se presentaba fría y despejada, sólo la niebla adornaba los bosques y prados de los puertos de Abodí obligándonos a empezar a calentar las cámaras...

La ruta comenzaba muy cerca de la cascada del Cubo, lugar de visita obligada cuando se anda por esos lares...

Pero había que alejarse de los caminos y adentrarse en el hayedo para disfrutar de esa magia que estos bosques primigenios conserva. Los pequeños rayos de sol que el tupido bosque deja llegar al suelo crean un ambiente de cuento que hay que disfrutar con calma...

... o con mucha calma para no molestar a los duendes que los habitan...

El punto culminante de la ruta, como no podía ser de otra forma, eran las orillas del pantano de Irabia, lugar perfecto para descansar y llenar el estómago tras todas las sensaciones vividas...

Ya de vuelta, los últimos rayos de sol iluminaban el Anie y "sus secuaces"...

Pero aún quedaba una sorpresa, y es que los inconfundibles trompeteos de las grullas, que vuelven a la península y anuncian la llegada del invierno, bien se merecían una última foto...

Espero en otra ocasión poderos enseñar más rincones de esta maravillosa Selva de Irati, aunque quizás sea cubierta por el blanco elemento ¿verdad pequeña? :P

Saludos

EL color de los Valles Occidentales

José | 5, nov

Hola a todos. Perdón por tardar tanto en subir algo pero últimamente no había hecho nada que se mereciera subir al blog. Sin embargo, hace unos días pude disfrutar del otoño en los Pirineos occidentales junto a mi fotógrafa favorita, que llevó la perfección al viaje, y he "recogido" bastantes fotos que os iré poniendo con calma.

El Parque Natural de los Valles Occidentales en el Pirineo aragonés era la primera visita y aunque fue rápida sirvió para empezar a dejarme con la boca abierta y volver a sentirme fotógrafo. Penetrando por el Valle de Hecho, tras pasar Siresa, el último pueblo del valle, la Boca del Infierno, un profundo "tajo" creado por el río Aragón Subordán nos llevó a un mundo de color y belleza difícil de plasmar en unas simples fotografías...

Tras pasar dicho cañón los ojos no saben hacia donde mirar en la Selva de Oza, un bosque increible donde el haya es la protagonista, aunque mezclada con otros caducifolios y coníferas.

Una breve incursión por uno de los riachuelos que nutren el río Aragón Subordán sirvió para dejarnos con ganas de más y es que este valle se merece unos cuantos días de rutas fotográficas

Y como despedida del valle de Hecho, una última vista hacia el majestuoso "Castillo de Acher" (2384m), una montaña emblemática del valle a la que espero poder subir en próximas visitas.

Siguiendo nuestra ruta hacia el Pirineo navarro, el valle de Ansó era la última visita del día y al igual que el de Hecho nos dejó con muchas ganas de más, lástima que las vacaciones no sean más largas...

Para disfrutar del colorido otoñal fuimos ascendiendo hacia la zona del Camping de Zuriza y la cámara volvía a echar humo...

Una vez llegados a Zuriza sólo quedaba disfrutar de lo que la naturaleza nos estaba regalando, unos paisajes espectaculares, con los bosques en las faldas de la Sierra de los Alanos, que me dejaba un inmejorable sabor de boca para seguir con nuestra ruta...

Y fantaseando con la próxima visita a estos inigualables Valles Occidentales os dejo hasta el próximo artículo.

Saludos

El reino de las tormentas

José | 17, jul

Hola a todos. El clima turolense tiene alicientes todo el año y en verano, las fuertes tormentas se convierten en protagonistas en esta parte del Sistema Ibérico, que junto algunas partes del Pirineo central son las zonas más "tormentosas" de España. La última semana ha sido especialmente entretenida por la Sierra de Albarracín en este aspecto, y he podido disfrutar de varias tormentas espectaculares de las que os voy a poner algunas imágenes...

Estas tormentas veraniegas turolenses suelen empezar a formarse por la Sierra de Albarracín para desplazarse después hacia el Jiloca y la zona de Teruel, y más tarde a las serras orientales, por lo que las nubes empezaban a crecer sobre nuestras cabezas y fotografiar los grandes cúmulos creciendo se hacía difícil, aún así, algo se pudo hacer...

El momento que más me gusta de las tormentas es justo antes de empezar a llover, cuando todo se oscurece y los truenos próximos auguran un gran espectáculo. Y si el telón de fondo de la tormenta es Bezas y sus montañas, la vista se vuelve inmejorable...

Tras la tormenta, los pinares del rodeno se cubren de magia, el suelo tapizado por el granizo y los torrentes desbordados comienzan a "expulsar" la niebla en los valles creando un ambiente inolvidable...

Y llevando la vista al cielo, el final de la tormenta, con sus corrientes descendentes crea los espectaculares mammatus...

La noche oculta las nubes pero nos regala lo más vistoso de las tormentas, los rayos... en esta ocasión no pude hacer gran cosa, pero os dejo unas muestras...

Saludos

Bulnes, escondido en el paraiso

José | 24, jun

Hola a todos. Hoy os traigo las fotos de una ruta preciosa en pleno corazón del parque Nacional de los Picos de Europa, La primera parte de la ruta, que parte del puente de Poncebos (donde también comienza la famosa ruta del Cares) nos lleva en poco más de una hora y cuarto hasta el pequeño pueblo de Bulnes, el único de toda España al que no se puede llegar por carretera o camino, y que hace 12 años ganó en accesibilidad gracias a un funicular que llega cerca del pueblo atravesando, mediante un túnel, las altas montañas que lo rodean. Sin embargo, esta vez escogimos llegar al pueblo caminando por la antigua ruta de acceso al mismo, una estrecha senda que atraviesa el Canal del Tejo.

Así pues, comenzamos la ruta dejando a nuestra derecha la ruta del Cares con la vista puesta en la canal del Tejo...

Antes de entrar en la canal, atravesamos el río Cares por el puente de la Jaya, como veis, el río llevaba un caudal considerable...

Entramos en la canal y comenzamos a remontar los 400 metros de desnivel que nos llevará hasta Bulnes, no es una ruta difícil, aunque hay que tener cuidado con no resbalar en algún tramo algo expuesto ya que una caida al río podría ser fatal...

Echamos la vista atrás y disfrutamos de las vistas, el día es espléndido, el verde lo invade todo y hay que aprovecharlo...

Antes de llegar a Bulnes, el valle se abre y ya podemos divisar el barrio alto del pueblo...

El invierno aquí ha sido muy largo y duro,  pero todo llega y la primavera se muestra esplendorosa...

Pronto llegamos a "la Villa", pero el sol nos invita a seguir ascendiendo, siguiente destino, el collado de Pandébano...

Sin dejar el camino por el que veníamos, pasamos Bulnes y la cómoda senda se convierte en un barrizal con buen desnivel y mucha roca, pero las vistas mejoran por momentos y Bulnes aparece como un precioso pueblo en un entorno de ensueño, lo que ayuda a seguir...

Y unos 10 minutos después... el grandioso pico Urriellu, conocido como "Naranjo de Bulnes"  aparece ante nuestros ojos...

Era la primera vez que veía este mítico pico y, desde luego, no decepciona...

El camino depara más sorpresas, y este bonito lución casi acaba bajo mis botas, aunque os lo parezca, este animal no es una serpiente sino un lagarto...

Y esta bonita "Morchella" adorna el camino, seguramente muchos de los que la vean no sabrán que es una seta muy apreciada...

Seguimos ascendiendo "anestesiados" por la belleza de lo que nos rodea... ni el barro ni el calor le quitan interés a la ruta...

Las altas cumbres, todavía con nieve, los prados pletóricos, los bosques caducifolios, las viejas cabañas... todo esto crea un paisaje paradisíaco que a más de uno nos gustaría tener siempre "a mano"... (algún día pequeña ;) )

Y dos horas después de dejar Bulnes llegamos a los casi 1300 metros de altitud del collado de Poncebos desde el que se accede al Pico Urriellu por la ruta más fácil y concurrida, aunque eso habra que dejarlo para otra ocasión.

Allí nos esperan las vacas para poner la guinda a la vista "alpina"...

Tras la ascensión, toca desandar lo andado guardando en la retina todo lo visto y disfrutado, pensando en volver pronto, esta vez ya, para "tocar" el gran Urriellu...

Hasta otra, saludos.

Rincones de Menorca

José | 28, abr

Hola a todos. Menorca es conocida por sus paradisiacas calas de agua turquesa y arena blanca, pero esta pequeña isla esconde muchísimo más, rincones sorprendentes e inesperados que en más de un año he ido descubriendo. Hoy os traigo alguno de estos parajes singulares para que podais disfrutar como yo lo hago cada vez que los veo por primera vez...

La costa esconde mucho más que las famosas calas, en algunas zonas, varios tipos de rocas sedimentarias se entrelazan al llegar al mar creando llamativos parajes "lunares" al erosionarse...

Sa punta rotja:

En la costa menorquina predominan los acantilados calizos, que conjugan perfectamente con las aguas cristalinas...

Y en lo alto de estos acantilados se levantan los grandes faros, dignos todos ellos de una visita...

 

En otras partes de la costa, la erosión crea cavidades y puentes naturales desde los que es una delicia componer las tomas...

Pero el interior de la isla esconde muchas sorpresas, entre ellas los cientos de yacimientos arqueológicos, como esta necrópolis en la que entrar es como viajar en el tiempo...

Y algo que mucha gente desconoce es que la isla está de repleta de preciosos bosques que tapizan grandes barrancos, tan bellos como inesperados, aunque esto os lo iré enseñando en otras ocasiones...

Y esto es todo por hoy respecto a esta isla a la que llegué enamorado y desde entonces eso no ha parado de crecer...

Saludos