Hola a todos, como dice el título, ayer fue mi día de suerte, pues pude fotografiar a una de las aves más emblemáticas que tenemos. La cosa comenzó cuando, de vuelta casa con el coche, vi a lo lejos un montón de buitres comiéndose una oveja. Rápidamente fui a casa a por las telas de camuflaje y volví al lugar, dando un rodeo por el sabinar para que no me vieran, y no fue tarea fácil, ya que habían demasiados ojos mirando. Me costó unos minutos llegar pero el esfuerzó fue recompensado, pues estuve casi media hora haciéndoles fotos y observando cómo peleaban por la carroña y cómo me sobrevolaban sin saber que yo estaba allí, pero todo esto os lo enseñaré otro día.
El verdadero golpe de suerte vino después, cuando se marcharon todos los buitres, con la oveja reducida a huesos, y decidí esperar por si aparecía algún otro invitado al festín. Y no tardó más de 5 minutos en verse a lo lejos otra rapaz, pero en este caso no era un buitre, me agazapé al máximo para no ser visto y no tenté a la suerte, esperé a moverme hasta que se decidiera a bajar. Tras 5 minutos dando vueltas escuché un sonido increible sobre mi cabeza producido por el aterrizaje del animal, era tan exagerado que sabía que iba a ser algo grande, pero cuando llegó al suelo y vi qué era me quedé con la boca abierta...

Como veis, toda un águila real había bajado a dar cuenta de los últimos bocados que le quedaban al cuerpo. No me lo podía creer, pero había que mantener la calma para aprovechar al máximo la situación.

La verdad es que me hubiera gustado estar un metros más cerca, pues he tenido que recortar un poco las fotos, pero ya no habían más sabinas cerca de la carroña donde esconderme. Aún así, durante 5 minutos pude disfrutar viendo comer a esta maravilla...


Lo único malo fue que se marchó en dirección contraria a la que estaba yo ( lo más normal, ya que a estas aves tan grandes les cuesta despegar y lo suelen hacer pendiente abajo) y por tanto no pude hacerle buenas fotos en vuelo, pero tampoco me puedo quejar de la suerte que tuve.

Pero lo mejor de todo es que pude realizar todo esto a sólo 2 kilómetros de mi casa, lo dicho, una maravilla.
Saludos











































