La Sierra de Albarracín no es un territorio que se caracterice por sus altas montañas, sino por sus valles y cañones, que albergan ríos importantes como el Tajo o el Guadalaviar, así como sus nacimientos. Algunos de estos ríos, como el Guadalaviar, el río Blanco o el Ebrón han dado lugar a profundos cañones de roca caliza en los que habitan multitud de animales adaptados a ese ambiente. Otro atractivo de estos cañones rocosos son las cuevas, los mallos o los puentes naturales y el ejemplo más representativo es el Río Blanco, cerca de la localidad de Calomarde, donde un gran mallo llamado el moricacho vigila el valle...

y junto al mallo podemos adentrarnos en un "covacho" con unas vistas preciosas

Pero volviendo a la fauna de estos ambientes hoy os voy a enseñar a unos animales que ya había fotografiado, pero nunca en la Sierra de Albarracín, las cabras monteses, que están colonizando todas las sierras turolenses a marchas forzadas y la de Albarracín era la última por conquistar


Es asombroso verlas correr al borde del precipicio...


Con la llegada de las cabras a la sierra ya no nos falta ningún ungulado ibérico, ahora sólo falta que vuelvan a instalarse aquí los grandes carnívoros, pero eso costará más tiempo...
Saludos








En esta cascada se ven fácilmente las cadenas que utilizan los escaladores para hacer esta ruta pero por el propio barranco, algo que se puede ver en el reportaje que subió hace un tiempo Juan Carlos en el blog de Bezas existe. La siguiente cascada, y para mi la más bonita es la de las ninfas, de 24 metros






y en cuanto a las cabras, finalmente nos quedamos sin ver algún gran macho, pero pasamos un buen rato "pillando" hembras y sus crías...


En esta parte del río el valle es más abierto que en sus comienzos, pero sigue estando cerrado por altas paredes calizas
A pocos metros de la cascada encontramos este bonito puente natural sobre el río...


Además, las primeras flores comienzan a surgir en los prados cercanos al barranco, en este caso un bonito narciso...
El siguiente paseo fue por el río Hoceseca, que se deslizaba con violencia sobre las cuarcitas...












... aunque una vez llegados arriba salimos de dudas, observad Teruel al fondo...

