Hoy vamos a viajar hasta lo que perfectamente podía ser el escenario de un Western, uno de los lugares más inhóspitos de la provincia de Teruel en el que sólo se atreven a crecer plantas de puros desiertos y en el que adentrarse es como cambiar de país. Pero lo más impactante es que a sólo 1 kilómetro de este paraje se encuentra la ciudad de Teruel. Haciendo una pequeña descripción del terreno se trata de tierras de pura arcilla, en las que las raíces de las plantas se ahogan y en las que el agua no puede penetrar creando un paisaje muy erosinado con grandes cárcavas y paredones al más puro estilo del Cañón del Colorado

La única pega es que las fotos las tuve que hacer desde un camino, ya que no iba preparado para andar por aquél barranco, eso sí, prometo que otro día volveré sin la bici, y a pie me recorreré todo el barranco para hacer fotos en las que se aprecie mejor la singularidad del paisaje

Saludos