El Puerto de Orihuela esconde un gran tesoro, el río que lo cruza, de aguas cristalinas y feroces truchas.Este otoño, drakis me indicó cómo llegar a la balsa del puerto, dentro de la ganadería de reses bravas de Cesar Chico y en estas vacaciones pasadas me acerqué por allí en compañía de juan Carlos y mi amigo Nelson. El invierno, aunque no está siendo excesivamente duro, va dejando su huella...

El día tampoco estaba para muchas alegrías fotográficas, pero aún así, la balsa del puerto estaba preciosa. Sin duda, un lugar de la sierra de visita obligada, eso si, en épocas que las reses se encuentren trashumando...

Saludos