Sigo probando con el macro y en esta ocasión le toca al rocío, una fuente inagotable de fotos. Aunque el día que hice las fotos no fue un día muy húmedo, a ras de suelo la condensación fue suficiente para que la hierba de las partes bajas se llenara de pequeños tesoros que reflejaban el mundo a su antojo...




Saludos