Otra excursión de este fin de semana pasado fue a Sierra Palomera, a unos 25 km al Norte de Teruel. En principio nuestra intención era llegar a la cima, pero sin mapas ni un todo terreno nos fue imposible. Sierra Palomera es un macizo calcareo formado por plegamiento de los materiales y en cuyas faldas crece un buen carrascal, cobijo de jabalíes, conejos y liebres.

Después de varios intentos en coche tuvimos que aparcarlo y seguir nuestro camino a pie. El tiempo se nos echaba encima y sabíamos que no podíamos llegar a la cima, pero había que cerciorarse si aquel camino era el bueno para la próxima vez hacer la ascensión en bicicleta. La sorpresa del día fue cuando al poco de dejar el coche vi un grupo de cabras monteses al sol a unos cientos de metros. No me lo creía, la primera vez que las podía fotografiar en condiciones y yo sin mi nuevo teleobjetivo, menos mal que Juan Carlos llevaba mi anterior tele y al menos él iba a poder sacar alguna foto decente. Tal y como nos ibamos acercando a ellas fueron ascendiendo por la ladera y pensé que aunque el objetivo de mayor focal que llevaba era de 90 mm había que rececharlas, así que dimos la vuelta a la montaña y ascendí con sigilo por la ladera, sabedor que la docena de cabras se habían parado en la cima a descansar. Y cuando llegué arriba... ¡¡sorpresa!!, me estaban esperando, aunque no tardaron en emprender la huida ladera abajo

Visto la dirección que habían tomado, a la vuelta ibamos a poder verlas de nuevo, y así fue, nada más dar la vuelta a la montaña las volvimos a ver junto al camino, y nada más vernos a lo lejos una dio un "grito" y todas nos miraron...

Estas cabras son muy confiadas en otro lugares como puede ser en Gredos, pero en esta zona no están tan acostumbradas a la gente, por lo que pensé que no íbamos a poder acercarnos más, aún así pensé: "despacio, como si no supiéramos que están ahí" y poco a poco fuimos acercándonos a ellas mientras nos observaban. Cada vez las teníamos más cerca, hasta que las tuvimos a unos 20 metros, comenzaron a dar vueltas, hasta en algún momento parecía que iban a venir hacia nosotros...

Finalmente se pusieron en fila y se marcharon tranquilamente, y yo maldecí mi suerte por no llevar un teleobjetivo, así que para ver mejores fotos habrá que espera al artículo de Juan Carlos, a ver cómo se portó el 300 mm...


Esta semana me llegará el teleobjetivo y prometo volver a esta sierra para sacarles primeros planos.

Saludos