Una de las excursiones del fin de semana pasado fue al lugar que más me ha impactado de toda la provincia de Teruel, el nacimiento del Río pitarque y su valle. El año pasado fui por primera vez en compañía de Drakis y fue algo inolvidable por lo que este año decidí volver, pero esta vez más entrada la primavera. La primera diferencia con la anterior visita fue la vegetación, arces, olmos, avellanos, quejigos... multitud de caducifolios que invaden con sus hojas todo el valle y lo hacen uno de los más valiosos paisajística y biológicamente de la provincia...

Debido a las lluvias de esta primavera, el camino en esta ocasión estaba salpicado de multitud de cascadas y regueros, algo que me sorprendió gratamente y me hizo llegar más tarde al nacimiento...


La senda discurre por un tunel de vegetación...


en el que me encontré con esta bonita mariposa

y los 4 kilómetros de senda están siempre amenizados por el estruendo del río Pitarque, más parecido a un río pirenaico que a uno mediterraneo


El nacimiento estaba espectacular, pero eso lo dejo para el próximo artículo.

Saludos