Hace unos días me encontré con una escena dramática, una cierva había sido abatida cerca de un camino por cazadores furtivos y se estaba pudriendo rápidamente. Curiosamente al cuerpo sólo le faltaba una pata trasera, por lo que intuyo que los salvajes que hicieron semejante delito tuvieron que huir rápidamente, sino se habrían llevado mejor botín. Es una pena que ocurran cosas así, aunque estas prácticas son muy difíciles de controlar en áreas tan extensas y despobladas como el ibérico Sur. Aquí os dejo la imagen...

Pero prefiero cerrar el artículo con una foto de una de estas ciervas disfrutando de la vida...


Saludos