Ya está aquí la berrea, y este año os voy a cansar de fotos de ciervos, jeje, estoy consiguiendo algunas cosas estos días que os iré mostrando, pero el primer artículo se lo voy a dedicar a las hembras, porque siempre están dispuestas a ser retratadas. Como ya sabreis algunos, este año estaba prohibido fotografiar los ciervos en la reserva de Caza, así que me he tenido que buscar la vida para conseguir buenas fotos fuera de la reserva, y lo voy consiguiendo. Estas primeras fotos que os voy a poner las conseguí una fría mañana con escarcha en los prados, me acerqué hasta un sabinar donde había oído berrear el día anterior. Al llegar se oían berrear a lo lejos, pero en vez de recechar intenté algo nuevo, me senté debajo de una sabina, me puse la tela de camuflaje encima y a esperar. No tardó mucho en aparecer una cierva, venía hacia mi y pensé que no se me podía escapar esa oportunidad, así que la dejé que se acercara (aunque el dedo quería apretar el botón) hasta que cuando la tenía a unos diez metros se paró y comenzó a olfatear, había notado mi presencia, así que era el momento... un "click" de la cámara sirvió para delatar mi ubicación, pero la foto ya estaba hecha...

...la cierva dio varios pasos y se volvió a mirar ese extraño bulto que olía a humano, la pena es que se paró justo delante de una rama y yo no me podía mover ni un centímetro o saldría disparada como una bala, así que salió esto...


tras varias fotos se cansó de escucharme y se marchó...

Esta otra cierva me fue de gran ayuda, pues con su mirada me mostró la posición de un gran macho que os pondré otro día, así que también se merece una foto...


y nada más por hoy, voy a seguir intentando mejores fotos y estad atentos que en los próximos días llegarán los "cornudos".

Saludos