Hoy os subo al fin las fotos de este gran macho, el más grande que había visto nunca, y lo que es mejor berreando con una fuerza inmensa. Primero lo escuché, y comparando con los machos que había visto berrear hasta ahora supe que tenía que ser muy grande, pero cuando lo vi se me quedó la boca casi como a él...

La forma en que se movía por el monte y sus berridos demostraban que él era el jefe del monte y que nadie podía hacerle frente...

Su cornamenta de 18 puntas es un bien preciadísimo para los cazadores por lo que lamentablemente, si lo localizan irán a por él como si de un fugitivo se tratara...

... yo sólo espero que si el año que viene vuelvo por allí vuelva a escuchar su bramido, porque realmente era diferente a todo lo que había escuchado, y que con algo más de suerte vuelva a berrear hacia mi cámara...

Saludos