El principal fin de la berrea es la reproducción, y aunque este año no he conseguido ninguna foto de una cópula os voy a enseñar el comportamiento de los ciervos en este tema. Los ciervos que estuve observando estaban acompañados cada uno de una hembra, pero ese día ninguna de ellas estaba por la labor, y aunque los machos las buscaban con insistencia ellas huían...

 

 

 

Pero ellos no cejaban en su empeño y las perseguían sin descanso. Durante todo este tiempo pude observar dos comportamientos distintos en estos animales , por un lado el llamado reflejo Flehmen, consistente en una mueca arrugando los labios que permite al macho captar mejor el olor de otros individuos de su especie; con ello consiguen captar información como el estado fisiológico del otro individuo o si una determinada hembra está en celo; aquí una muestra...

 

 

Por otro lado, cuando los machos están justo detrás de la hembras sacan su lengua, aunque no se si el cometido de ello es también captar información o pedirle a la hembra que no se haga tanto la dura, jeje...

 

De todas formas, los grandes machos en estos días se saben poseedores de sus hembras y justo esto es lo que parecía lanzar a los cuatro vientos este macho, el grito de que esa hembra era suya...

Y si ya os estais cansando con tanto ciervo no os preocupeis que ya sólo subiré un artículo más de esta berrea, aunque con muchas curiosidades.

Saludos

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