En la vecina Sierra de Javalambre existe otro de esos paraísos turolenses que deben ser visitados al menos una vez en la vida. La rambla de los amanaderos posee varios puntos de interés, por un lado las surgencias de agua en una zona de rodeno y por otra un conjunto de cascadas, alguna de gran tamaño, que se pueden visitar siguiendo el GR8 (sendero de Gran Recorrido) a unos pocos metros de las surgencias. Estas cascadas se reparten entre apenas un par de kilómetros y se enclavan en un precioso entorno calizo con algunos afloramientos de rodeno.

Primero os subo una foto del lugar donde "mana" el agua...

La primera de estas cascadas es el salto de la Yegua de 22 metros de altura:

En esta cascada se ven fácilmente las cadenas que utilizan los escaladores para hacer esta ruta pero por el propio barranco, algo que se puede ver en el reportaje que subió hace un tiempo Juan Carlos en el blog de Bezas existe. La siguiente cascada, y para mi la más bonita es la de las ninfas, de 24 metros


Otros saltos de agua menores, pero no por eso menos bonitos, van salpicando la ruta...

Aquí teneis el salto de polainas...

Pero el punto más espectacular de la ruta es sin duda el salto de la Virgen Blanca, una cascada de 48 metros. Se puede descender hasta ella por una estrecha senda, sin embargo, la vista desde arriba, además de dar vértigo, sobrecoge...


La ruta acaba en un molino en fase de reconstrucción y pone fin a este fabuloso paseo con una pequeña cascada diferente a las demás...


Y nada más, el que no lo haya visitado nunca ya sabe que otro precioso rincón le está esperando.

Saludos