La Sierra de Albarracín no es un territorio que se caracterice por sus altas montañas, sino por sus valles y cañones, que albergan ríos importantes como el Tajo o el Guadalaviar, así como sus nacimientos. Algunos de estos ríos, como el Guadalaviar, el río Blanco o el Ebrón han dado lugar a profundos cañones de roca caliza en los que habitan multitud de animales adaptados a ese ambiente. Otro atractivo de estos cañones rocosos son las cuevas, los mallos o los puentes naturales y el ejemplo más representativo es el Río Blanco, cerca de la localidad de Calomarde, donde un gran mallo llamado el moricacho vigila el valle...

 

y junto al mallo podemos adentrarnos en un "covacho" con unas vistas preciosas

 

Pero volviendo a la fauna de estos ambientes hoy os voy a enseñar a unos animales que ya había fotografiado, pero nunca en la Sierra de Albarracín, las cabras monteses, que están colonizando todas las sierras turolenses a marchas forzadas y la de Albarracín era la última por conquistar

 

 

 

Es asombroso verlas correr al borde del precipicio...

 

 

Con la llegada de las cabras a la sierra ya no nos falta ningún ungulado ibérico, ahora sólo falta que vuelvan a instalarse aquí los grandes carnívoros, pero eso costará más tiempo...

 

Saludos