La primavera quizás sea la mejor estación para los fotógrafos de naturaleza, pues el monte rebosa de color y vida, todo esto debido a ser una época con abundantes precipitaciones, sobre todo en la zona mediterránea, y estas precipitaciones suelen caer en forma de tormentas. Personalmente, disfruto muchísimo con estos episodios, en que la naturaleza nos demuestra lo pequeños que somos, ya sea desde la ventana de casa o "buscando" fotos por ahí. Hasta ahora, la primavera no ha entrado con fuerza por la parte baja de la sierra, algo que parece que este fin de semana ocurrirá, pero alguna pequeña tormenta se ha acercado hasta Bezas, permitiéndome tomar algunas fotos...


Pero como después de la tormenta viene la calma, ésta también nos regala un mundo de color en el que los arco iris son los protagonistas, en este caso la mitad de uno junto al molino de San Pedro...

Y la mañana siguiente a un día de tormenta suele ser mágica en los pinares de rodeno...

Hasta el próximo artículo, saludos a todos.

1 comentario
cachiporras 25 abr 2009 | 01:06 PM
Muy buen reportaje, sobre todo por lo temático y por la calidad de las imágenes, la de los pinares de rodeno me gusta mucho
Escribe un comentario