Hace un mes volví, esta vez con otro amigo, al paraiso serrano de las orquídes, en busca de nuevas especies de floración más tardía. A pesar de la primavera extremadamente seca, aquel día pudimos disfrutar de una cantidad increible de orquídeas que llegaban a formar un manto en los prados que rodeaban al monte. Las primeras en las que no fijamos fueron las de los géneros Orchis y Dacthyloriza, cuyas especies son en general difíciles de distinguir y de las cuales habían miles de ejemplares en unos cuantos metros cuadrados. Y comienzo con Dactylorhiza maculata, la más abundante en la parte alta de la sierra y cuyas inflorescencias se pueden ver casi hasta el mes de agosto...

 

 

la siguiente es la inconfundible Orchis coriophora, que ya os enseñé hace un año, pero que en la dehesa se contaba por centenares...

 

Ésta otra se trata de Orchis morio, de la cual hay varias subespecies (como de la mayoría) aunque yo no me meto en tanto...

 

Y de la que os enseño ahora no me atrevo a deciros la especie, la dejo ahí por si alguno se anima a identificarla ( creo que los tiros van por alguna subespecie de Orchis morio)...

Pasando ya a otros géneros una especie que no me esperaba y de la que encontramos unos pocos indivíduos fue ésta Annacamptis piramidalis...

 

Y no sólo por la zona alta he encontrado especies interesantes, también cerca de mi casa pude fotografiar una especie que faltaba en mi repertorio, esta bonita Cephalantera rubra...

Finalmente os voy a enseñar otra orquídea de un género diferente, esta vez encontrada en un barranco de la Sierra de Gudar que os enseñaré en próximas fechas y que seguro os soprenderá tanto como a mi. El género de esta orquídea es Epipactis y las especie creo que Epipactis helleborine...

Y nada más, creo que por este año ya no os voy a marear más con la orquídeas, espero no haberos aburrido en exceso.

Un saludo