Encontrar una nueva especie, en lugares tan estudiados como la Sierra de Albarracín, es sumamente dificil, pero en los ultimos tiempos, los botánicos han descubierto en nuestra sierra una especie de roble que no se conocía hasta ahora por estos lares, y no sólo eso, sino que la especie fue descrita hace solo  5 años, se trata de Quercus orocantabrica. Este roble se creía que era un híbrido entre Quercus petraea y Quercus robur, y hasta ahora sólo se había encontrado en zonas de la cordillera Cantábrica. Trasestudiar un gran número de individuos,los investigadores llegaron a la conclusión de que se trataba de una nueva especie de roble. Y unos pocos años después éste fue descubierto en algunos roquedos húmedos de la Sierra de Albarracín...

 

 

Hace unos días, en un curso de botánica realizado en Noguera de Albarracín, los alumnos pudimos observar y tocar algunos de los ejemplares encontrados en la sierra, acompañados por un guía inmejorable, uno de los botánicos que realizó el descubrimiento, Gonzalo Mateo. Gonzalo nos enseñó las diferencias entre este roble y el abundante melojo de nuestros bosques. La pincipal diferencia la podemos encontrar en las hojas, ya que mientras nuestro Quercus pyrenaica las tiene recubiertas de una pelusa blanca para evitar la pérdida de agua, el nuevo roble las tiene desprovistas de estos pelos, ya que está adaptado a vivir en lugares sin restricciones hídricas, es decir, es una reliquia de épocas pasadas en que la sierra era más húmeda que actualmente. Además, la morfología de las hojas también es diferente, siendo en Quercus orocantabrica más estrechas en la zona más próxima al tallo.

En resumen, este hallazgo es otra muestra de la riqueza botánica de la sierra y nos ayuda a comprender un poco mejor cómo sería la vegetación de hace unos miles de años.

Saludos