Hola a todos. El duro invierno que estamos sufriendo por Bezas va tocando a su fin, y eso significa que de ahora en adelante toca salir de nuestro "letargo invernal" para fotografiar cómo la vida va volviendo a nuestros montes. Y para que la vida vuelva con fuerza, un ingrediente esencial es el agua, de la que afortunadamente este invierno vamos sobrados. Así, ayer me acerqué a la zona de las Tajadas para disfrutar del agua corriendo por el rodeno tras permanecer helada muchos días.

 

En estas primeras fotografías se pueden ver las balsas de las Tajadas y de las Carboneras, rebosantes de agua y que antaño sirvieron para aportar agua a las minas de hierro de Bezas...

 

 

Como veis, el agua del rodeno tiene un color especial, y para disfrutar de este color ferroso nada mejor que acercarse al Barranco Losar, en el que el agua va pintando las rocas a la vez que las moldea a su antojo creando pequeños pozos y saltos...

 

Otro día más y mejor.

Saludos